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La polémica está encendida entre Caracas y Capaya (1).  Hasta ahora, no hay ninguna partida de nacimiento, de bautizo, o de muerte, que revele que Bolívar nació en Capaya, que no era una aldea, sino una hacienda, atendida por los esclavos de la familia Bolívar, quienes heredaron por la Ley de Manumisión los apellidos Blanco y Palacios


El lugar de nacimiento de Colón se lo querellan treinta (30) pueblos europeos. Lo mismo pasa con algunos grandes pensadores griegos. Al respecto, don Guillermo Morón -a quien se disputan Cuicas y Carora- suele decir: ambos pueblos afirman que yo nací allí, pero en ninguno me quieren…

En el canal ocho (8) – Venezolana de Televisión – Ernesto Villegas, el conductor del programa de la mañana, entrevistó a un historiador y dos personajes ochentones, cuyos bisabuelos fueron esclavos de los Bolívar en la hacienda Capaya (Barlovento) de donde han salido versiones muy viejas sobre el parto de doña Concepción Palacios y Blanco, el 24 de julio de 1783 ocurrido en el fundo cacaotero de su esposo, de donde proviene el personaje más importante de la historia continental: Simón Bolívar, cuyas señalizaciones nuevas entran en colisión con la versión clásica que le atribuye al Libertador un patronímico caraqueño.

El historiador es León Muñoz, quien no se muestra muy entusiasmado con esta afirmación (muy vieja en Barlovento, pero desconocida en todo el País) relativamente nueva que ha cogido tal vuelo que hasta en la entrada de la aldea de Capaya ya hay vallas que rezan: Bienvenido a Capaya, donde nació Simón Bolívar”. Muñoz tiene razón: él desea que materiales documentales más firmes le den cuerpo veraz a tales consejas, pues las versiones orales -muy matizadas por las emociones de lo que pudiéramos llamar la historia local- suelen ser desmentidas fácilmente. Hasta ahora, ninguna partida de nacimiento, de bautizo, o de muerte, ha revelado que Bolívar nació en Capaya, que no era una aldea, sino una hacienda, atendida por los esclavos de la familia Bolívar, quienes heredaron por la Ley de Manumisión los apellidos Blanco y Palacios. José de los Ángeles Palacios y Juan de Dios Palacios fueron los otros dos personajes objeto de la entrevista de Ernesto Villegas. Ambos afirman que sus bisabuelas les enseñaron que el nacimiento de Bolívar ocurrió en la hacienda Capaya, pero como ya la historia había consagrado ese nacimiento en Caracas, el Jefe Civil de la aldea Capaya, en tiempo del General Gómez, había prohibido la aseveración local. Es más, el periodista Juan Pablo Sojo Rengifo, director de un semanario estuvo escribiendo por los años 1930 un libro sobre el Bolívar de Capaya y la autoridad local, Comisario o Jefe Civil, le prohibió seguir adelante con tal libro, desde luego, nunca se publicó.

Oficialmente
Como se ve, la historia oficial manda como un dictador. Silencia. Estos señores Palacio, objeto de la entrevista por TV ayer, señalaron que doña María Concepción había llegado a la hacienda durante unas vacaciones. A los pocos días sintió dolores de parto y una negra partera la atendió, Caracas quedaba a seis o siete días de camino. Por trochas endiabladas, Doña Concepción y el bebé fueron enviados a Caracas en un Guanare -una especie de carro arrastrado por esclavos- a las pocas semanas, donde fue presentado al Registro y bautizado, pero con la versión del nacimiento caraqueño del héroe.

De todas maneras, ya la polémica está encendida entre Caracas y Capaya. En Chinacota, Colombia hay un monumento al General Juan Vicente Gómez, porque arguyen los colombianos del lugar, allí nació el “Hombre de la Mulera” quien mandara en Venezuela durante 37 años: 10 como Vicepresidente y 27 como Presidente de la República. Una de las más terribles y largas tiranías de América Latina del siglo XX. Ambas consejas sobre el nacimiento de estos dos hombres exaltan la historia local y elevan, en cierto sentido la autoestima cuando la patria se establece en la tierra provinciana donde se tiene enterrado el ombligo.

Pueblo en vilo
La historia local, elevada a pedestal procero, bizarro, se le debe a un mejicano que conocí en 1970 en la Universidad Autónoma de México, el profesor Luis González González, profesor de historia de esa universidad, quien en unas vacaciones se fue a su pueblo en el interior del país, San José de Gracia de la que regresó con un libro con este título, “Pueblo en vilo” donde levanta una historia formidable de su pequeño caserío que es reconocido por los académicos de la historia mejicana como una obra maestra que recibe los mayores elogios de los europeos y los latinoamericanos. A partir de ahí, la expresión colectiva, pierde la vieja centralidad. Ese hito revela que todo país ha sido obra de miles de personas de toda la geografía, donde hasta los más humildes y los oficios o profesiones más insignificantes, aparentemente, tienen importancia a la hora de valorar el trabajo creador como expresión colectiva.

El 24 de julio, los gomecistas también celebraron. Algunos le llevaron velas al finado en su cementerio de Maracay. Ha corrido la conseja de que Gómez “hace milagros” como José Gregorio. La jaladera no lo ha dejado quieto después de muerto. Como murió el 17 de diciembre de 1935 algunos llegaron a la osadía de compararlo con el Libertador. Ambos fueron caudillos. Ambos nacieron y murieron el mismo día. Sobre ambos ha llovido toneladas de tinta y saliva para entubarlos sobre el mismo altar.

En el recuerdo
En Apure nadie olvida al Padre Jesús Espinoza, quien en 1832, tras un verano de colmillos, resolvió pasear por el pueblo el retrato de Bolívar en vez de la figura del Nazareno. La procesión regresó contenta: antes de veinte minutos la lluvia se desmadejó sobre los apureños.

¡Qué de sorpresas tiene la vida con su condición humana siempre dispareja!

(1) Capaya es un pueblo de Barlovento ubicado en el municipio Acevedo, estado Miranda.

Diario de Los Andes

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En esta entrada hay 1 comentario.

  1. leonell
    25 jul 11
    20:17

    Estoy completamente de acuerdo de que Simoncito nación en Capaya cara y debemos transmitir esto de generación en generación, por que así solo nos hablan de la niña, la pinta y la santa maría nos ocultan del vic, el bacus y el leander de Francisco Miranda. Por eso loe dio crédito a las historias populares…

    VIVA BOLIVAR Y VIVA CHAVEZ